Por ceja y pestaña


Incluso aunque no me quisieras, aunque tus besos fueran de portadores ajenos, yo te querría. Te querría por fracción y entero, por ceja y pestaña. Aun cuando tus palabras fueran el estertor de mis motivos y que la quimera de tus ojos me fuese negada, te querría enteramente, por noción y por esbozo. 

Yo te querría, bien que de tu melodía inmortal restase un despojo y de tu ánima un cuerpo cansado. Te querría por tremor, por fricción y por fuerza. Aunque tus dedos no tocasen los míos y tu candor no fuese mi lecho. Te querría simple, te querría pura, te querría hoy, te querría siempre.