El Carrusel


Fragmentos de una infancia lejana y empolvada,
Enterrada en los recuerdos de un viejo baúl sin llave,
“Se perdió en la guerra” el anciano declarará, “la guerra que acabó con todo”.
Y te preguntarás si algún día verás a través de esas viejas memorias, que pierden lucidez día tras día.

Recuerdos de una “belle époque” en la que el burguesismo hallaba su pujanza en un café y el cabaret,
En la que la aristocracia ya no podía solo vivir de apariencias,
En la que el arte desgarraba a una sociedad de vanidad y falsedad, y
El esplendor de una voz quebrantaría tu emoción.

Escuchas unas notas tan tenues que tu oído apenas logra distinguir,
Y desesperadamente comienzas a buscar,
“Es un sueño de otra época”, no lo dudas más,
Existes y al mismo tiempo no sabes quién eres, te ausentas del mundo real.

“La he encontrado” el anciano con júbilo cantará,
“No he perdido mis recuerdos” entre lágrimas reirá,
Y sientes un éxtasis tan profundo que no crees poder soportar más,
Por fin tus ojos verán lo que el viejo baúl con tanto recelo se empeña en ocultar.

Se abre tan despacio, que el chirrido amenaza con el momento arruinar,
Y de un solo salto, no entiendes cómo, ni cuándo,
Dentro del baúl te has de encontrar,
Entre hojas amarillas y tintas de un siglo de edad.

Entre telas vaporosas y abanicos de cristal,
Entre insignias de un caballero al que nunca conocerás,
Entre plumas y perlas de un ya descolorido collar,
Entre las fotografías de otro tiempo, que se evapora así y nada más.

Y allí, justo al final, en ese rincón que solo ilumina una parpadeante luz pardusca,
Lo verás, ¿Cómo algo tan bonito se puede olvidar?
Con sus elegantes caballos y esa hermosa sirena que su cabello trenza bajo una capa de esplendorosa soberbia,
Tiene un halo misterioso que no te permitirá dejar de observar.

“El carrusel” en un susurro dirás, como si un hechizo de ilusión te atrapará sin piedad,
Habla por sí solo; gira y sube y baja, en formas que no comprenderás,
Se te meterá bajo la piel esa sensación de añoranza si lo dejas de mirar,
Y tu vida se convertirá en una fabula de seres que giran y suben y bajan.

Desprende polvos mágicos de colores que nunca antes pudiste observar,
Y vuelves a escuchar esa melodía que no lograbas encontrar,
Caminas hacia allí, tienes esa urgencia por tocarlo,
Sentir como toda la historia de su existencia se revelará con solo girar, subir y bajar.

Y el carrusel se siente satisfecho, después de tantos años tiene la certeza de que su sensualidad ya jamás decaerá,
Los ciervos se enderezan y toman posición,
Los conejos saltan de emoción, aun no saben si los elegirás,
Y las luces, una a una se encienden, invitándote a girar, subir y bajar.

El carrusel, tan arrogante y engreído,
Envuelto en ese limbo de irrealidad, y
A pesar de toda esa lascivia seducción, te tienes que alejar, el baúl se está cerrando ya,
Y mientras ves como se esfuma, corres sin parar.

El carrusel, no deja de girar, subir y bajar,
El carrusel, que en tus sueños más ficticios te esperará,
Y aún no sabes si volverás, pero a partir de ese encuentro su oscuro plan sucederá,
La tenue melodía no dejará jamás de sonar.

El carrusel ya te ha atrapado,
Te ha embelesado bajo el estupor de una nebulosa capa de delirio,
En tu perdición se ha convertido desde el momento en que lo has tocado.
Gira y sube y baja, de tu mente ya no saldrá.

fotografía: especial