Crónica matutina

Los que quedan



Una mañana, común para mí; salí de casa e iba manejando hacia el trabajo. Como es usual, escuchaba radio; sintonizando una estación, luego otra; esperando algo interesante. Cuando creí encontrarlo, me detuve. Un reportaje, historia de la sierra. Dando seguimiento a los desaparecidos queretanos (y no queretanos también), que en la búsqueda de un sueño (americano), algunos se durmieron; otros se difuminaron.

Como muchos soñadores despiertos, y algunos ociosos (aquí corresponde mi argumento) me puse a divagar con esa idea, mientras me mantenía conectado al reportaje, pero distante. En retrospectiva, me ubiqué en la marcha “No + sangre” que partió de nuestra Plaza de Armas. Recordé las historias relatadas en ese altavoz por personas cercanas a aquellas tragedias –y el escalofrío- y que con un nudo en la garganta se expresaron… Los "levantones", el “vivos se los llevaron, vivos los queremos” –escalofrío intermitente-. 

(A partir de aquí lease mientras se reproduce el video)


…Volví a la radio… Se escuchaba una voz melancólica de fondo mientras una mujer de una comunidad en la sierra relataba que las autoridades estatales, en la ultima reunión con ellas, les decía que ya debían continuar con sus vidas “que los olvidaran”, comento la mujer también.

Un hijo, un hermano, un padre, un esposo… ¿Olvidar? …. Y la voz melancólica continuó, cada vez más clara, más presente:

“Tengo razones, para buscarte
tengo necesidad de verte, de oírte, de hablarte
tengo razones, para esperarte
porque no creo que haya en el mundo nadie más a quien ame”

Y luego vuelvo a la realidad y pienso que nadie hace nada, no pasa nada. Hasta que te pasa y entonces, estos,  "los que quedan", toman el activismo y la bandera para ser la voz de los mudos, de los muertos.