Los parques de la ciudad


Yo solía caminar sin prisa por los parques de la ciudad en compañía de una mujer sin comparaciones. Nuestros pasos danzaban sin prisa, sin prisa se impregnaban del suelo sobre el pasto mojado, sobre el pasto mojado se impregnaban sin prisa. 

Yo fui a feliz al mirarla, no por lo que veían sus ojos, sino por cómo miraba los míos cuando yo la miraba. Yo fui feliz a su lado corriendo sin prisa sobre el pasto mojado.

Un día me dijo que volvería, y sin expectativas espero a que vuelva, de cualquier forma y bajo cualquier circunstancia, ella volverá a mí como el sol en el horizonte regresa al mar.

fotografía: especial