Los muros que hablan {minificción}


¡No, señor! No hable, no especule, no diga cosas que puedan verter en un río de tormento. No diga nada que pueda acusar su causa, fragmentar su existencia. No hable que las paredes escuchan, retienen, absorben y en ocasiones escupen. 

¡No me mire! No juegue a ser el juez con su verdugo, no intente acorralar a su carcelero, ni encarcelar a su guardián. ¡No hable! no encienda una hoguera que no podrá silenciar, no hable palabras que no podrá callar. Porque quizás algún día, bajo la tela de algún sujeto misterioso o en el contexto de un mundo desfacedor, los muros sin razón alguna no sepan callar.

imagen: especial