Cúspide del Cielo {13° Capitulo: Epílogo}



Amatista. La verdadera esencia.

“A veces hay que elegir en la vida, y a veces la vida te elige a ti.” Si decido quedarme- G. Forman.


Este es mi último relato para ustedes humanos, este es el cierre de una aventura que me llevó a descubrir, aprender y entender cosas sobre su especie. Una despedida indefinida, ya que no he muerto y no me he dado por vencida con ustedes testarudos seres humanos, seguiré por aquí, yendo y viniendo de Cúspide a la Tierra, de la Tierra a Cúspide.

Quizás algún día, pronto o no muy pronto, vuelva a contarles de mí. Soy un alma joven, apenas 13 años, he conocido a almas de incluso 200 años, almas que no se rinden tampoco, almas que saben que aún hay mucho que hacer con ustedes y que creen en ustedes. Nosotras a cambio sólo pedimos amor.


Recapitulo en este relato lo que les he venido pidiendo desde que me conocieron, dejen de ser tan egoístas y narcisistas, dejen de ser tan auto compasivos y pasivos, el mundo está lleno de seres bondadosos, todos ustedes tienen un corazón enorme, todos pueden cambiar su mundo, empezando a poner un granito de arena. Nadie más lo hará por ustedes, el protagonista de su película son ustedes, no se empeñen en querer obtener un papel secundario o un extra que sólo tiene una pequeña participación, un fantasma que nadie recuerda ni su nombre, un ente que camina entre la gente, que no conecta con sus sentimientos, que sólo sobrevive y existe porque no le queda otro remedio más. ¿Quieren seguir con eso? ¡Pues venga ya! Sigue viviendo de todas esas falsedades y vacíos  ocultando tu esencia, siendo un mero trámite más del mundo, algo pasajero. Pero si al fin has despertado, si al fin te has dado cuenta de que el centro del universo no es tu miseria, y al fin has observado alrededor, ya no puedes seguir pretendiendo que no está pasando.

Experimentos con animales, tráfico de especies en peligro de extinción, el caso de los delfines en Japón, focas golpeadas hasta la muerte con palos, peleas de perros, videos de jóvenes torturando toda especie de animales domésticos y sintiéndose orgullosos por hacerlo, animales de carga sobre explotados, corridas de toros y muchísimas atrocidades más. Nosotros no tenemos voz para hacer algo con todo esto, nosotros no podemos crear asociaciones que luchen por nuestro bienestar, ustedes, en cambio, pueden hacer eso y mucho más, ustedes pueden compartir y tienen el poder de llegar a las fibras sensibles de las personas, por la simple razón de que se conocen a si mismos , saben lo que les hace sufrir y lo que les hace reír.

Me he atrevido a hablarles de crueldad y bondad por igual, pues sé que es la única forma en la que podrán reaccionar. El universo no gira en torno a sus propias problemas, existimos muchas más especies en el mundo sufriendo, porque muy pocos son los que se han detenido en sus apresuradas vidas para darse cuenta de ello ¿qué estas esperando tú? ¡Despierta!

Quizás estas en una posición tan cómoda que el hecho de pensar en moverte hace que te de flojera actuar, pero yo te pregunto ahora ¿el día que mueras preferirás que el mundo te recuerde en la “lucha por” o como uno más del montón? “No hizo nada trascendente, pero fue buena persona” ¡Pamplinas con las buenas personas!, las hay en abundancia, lo que necesitamos son personas dispuestas a luchar, a dejar la piel y el alma por defender sus ideales.

Ninguna idea es insignificante, lo insignificante es que tú te lo creas y abandones todo sin ni siquiera llegar a la mitad del camino. Imagina esto: vas por una carretera y tu GPS te dice que el tiempo estimado de llegada es de 1hr, pero al cumplirse la hora, no hay ni rastro de estar llegando a donde quieres ir, ¿acaso detienes el coche y das media vuelta? Tú quieres llegar a ese lugar tan bonito del que todos hablan, pero ¿te vas  rendir sólo porque no llegaste en el tiempo que alguien más dijo que llegarías? Quizás tu camino es diferente, quizás tu camino presenta más obstáculos, pero al final vas a llegar, lucha por lo que crees.

Se los vuelvo a pedir: sean más HUMANOS, antes de golpear a su mascota, antes de dejarlo morir de hambre, antes de abandonarlo en una caja, antes de cerrar los ojos ante el maltrato animal de todas las especies; míranos a los ojos, verás esa alma que pide tu ayuda a gritos, que sólo quiere amor y protección, que aún cree en ti.




Mi nombre es Amatista, no como la piedra de la Tierra, sino como nosotros conocemos el último rayo de sol de un atardecer en verano, pues este desprende un color violeta oscuro con un destello de polvo de estrella. Eligieron ese nombre, pues mis ojos tienen ese mismo color. Y soy un alma enamorada de la raza humana, soy un alma que no se rendirá. He conocido el dolor, el sufrimiento y la miseria, pero también he conocido el más bello y poderoso de todos los sentimientos del universo: el amor; y a pesar de los cambiantes nombres, siempre seré Amatista.

Y para ti, mí querida Cecilia, recuerda siempre: Sin sacrificio no hay victoria.

fotografía: weheartit