Dos poemas para una noche nubosa.


Te besaré 

Bésame, bésame como si no hubiera mañana.
Bésame bajo la lluvia o el muérdago pero... Bésame.
Bésame como si se detuviese el tiempo,
Bésame como si no fuera otro momento más.

La lluvia es una delicia ¿sabías? 
En ella los besos son delicados,
Algunas personas prefieren el beso bajo la lluvia,
Bésame bajo el agua y su delicadeza.

Te besaré ¿sabes? Como nunca nadie te ha besado,
Yo nunca he besado ¿Y tú? Espero que no,
Sería una lastima que cuando nos besemos,
Sea un total desperdicio de deseo.


Una leyenda de amor

Contaba una leyenda que antes se enamoraba con poesías y flores,
Que se cantaban serenatas para perdonar y se salía a cenar para festejar,
Eran amores verdaderos sin prejuicios ni peros,
Personas enamoradas que se demostraban su cariño sin temor.

Contaba una leyenda que cuando se cenaba debajo de la luna,
Significaba amor eterno,
Que si regalabas una rosa roja y una blanca juntas era compromiso,
Sin importar lo que los demás dijeran ni que su amor fuera incorrecto.

Contaba la leyenda de la luna llena que al bailar una pareja bajo ella,
Era amor transcendental, amor eterno, verdadero y sin fronteras,
Ella, guardaría los secretos de los amantes incorrectos,
Que a oscuras de todos y debajo de ella demostraban su amor. 

Pero, es sólo una leyenda, de mucho tiempo,
¿Quien sabe si habrá alguien así de romántico? 
Quizás nadie, quizás todos, como dije es una leyenda. 

Contaba la leyenda que caminar bajo la playa mirándose los ojos,
Tomándose las manos era amor,
Que correr por ella y tirarse a abrazarse mientras admiraban el horizonte,
Era un acto de promesa.

Pero sólo era una leyenda, una leyenda de amor,
De esas que aun que el tiempo haya extinguido muchas chicas desean cumplir,
Ojalá el mundo no fuera tan cegado por sus ideas, 
Ojalá el mundo pudiera revivir esos momentos de amor, pero solo es, una leyenda.