El cuarto de la felicidad


 Por: Karla Trugon

¿A dónde se van los recuerdos? Pregunto al aire esperando una respuesta. 

Y el eco de los murmullos sin terminar, ¿A dónde se escurren las palabras y las promesas de los amantes que se dejan consumir por su voraz pasión?, sin más se han dado cuenta que su amor no existe ya, fue una utopía casi perfecta, que sus ruinas encontró en el beso de alguien más.

¿A dónde se van los recuerdos?

¿Y qué hay de la muerte? El miedo más oscuro del alma. 

¿A dónde se van los recuerdos? Pregunto una vez más con afán ¿No serán más que un espejismo, que oculta en sus delicias un mortífero final?

*Al cuarto de la felicidad* me responde el subconsciente.

Por sorpresa me tomó, pero no lo dejaré escapar… ¿Y cómo he de llegar? Pregunto sin vacilar.

*Es un camino sin tregua, se debe perder la esencia dejando atrás la realidad.*

¿Y qué hay de lo que se pierde? Lo que sabemos y no sabemos que ya no está. ¿Existe una bodega en la cual se esconden los detalles? Como: ¿la virginidad?, ¿el primer amor?, ¿un secreto?, ¿una risa?, ¿una lagrima?, ¿un minuto?, ¿un botón?, ¿una aguja?... ¿el mismísimo corazón?

¿A dónde se van los recuerdos?

*¿Es que no lo entiendes? No se puede volver allá.*

Pero me has dicho que se esconden en el cuarto de la felicidad…

*El tiempo se congela y se pierde la lucidez cual precioso tesoro que al guardar tan celosamente se va deteriorando con el paso de los años*

Pero yo quiero llegar al cuarto de la felicidad

*Sólo hay una forma, que bajo el hechizo del resplandor de la luna te guiará. Una vez allí no se puede mirar atrás, aunque el polvo te abrume no podrás regresar.*

¿Y qué hay del tiempo? Nos tortura sin piedad, pasa en un parpadeo, como el soplo de la brisa en una selva tropical.

¿Y si no me gustan los recuerdos?

*¿Por qué se llamará si no, el cuarto de la felicidad? El alma cree perderse en un éxtasis muy raro de econtrar.*

¿Pero cómo es ese lugar? ¿Tiene acaso destellos tornasol? ¿Un capitel de rosas rojas, tan rojas que parecen terciopelo? ¿Tiene acaso tintes de resplandor, como un diamante frente a los rayos del sol? ¿O quizás es todo oscuridad, como el manto negro que se cierne sobre la noche sin estrellas?

*Todo lo que tus ojos hayan guardado; eso encontrarás y nunca volverás...*