Huevos de Fabergé

Cada país tiene su tesoro, pero Rusia, tiene los hermosos huevos de Fabergé.



Los huevos Fabergé, son joyas en forma de huevo creadas por el joyero ruso, Carl Fabergé, entre 1885 y 1917. Son joyas finísimas y exclusivas, pues eran únicamente creadas para la realeza.

La historia de estas hermosas piezas comienza con el zar Alejandro lll. La fiesta más importante de la iglesia rusa ortrodoxa es la pascua, en 1885, el zar encarga un huevo para su esposa, la emperatriz Maria Fyodorevna, esta proveniente de Dinamarca extrañaba su patria, por lo cual Fabergé se inspiró en algunas piezas reales de su patria para complacerla. Al recibir el huevo la emperatriz quedó encantada, por lo cual el zar ordenó que cada año, en pascua, Fabergé diseñara un huevo para la emperatriz, un huevo de diseño único y que dentro contuviera una sorpresa simbólica para la emperatriz.


Los huevos imperiales fueron regalados y conservados dentro del seno familiar real, actualmente están en museos, aunque lamentablemente algunos desaparecieron y no se conocen más que por imágenes. Algunos de estas joyas perdidas son: el huevo conmemorativo de Alejandro 11 de 1909, el huevo imperial de nefrita de 1902, y el huevo de jubileo danés de 1903. Hasta la fecha, no existe ningún rastro de ellos.