El primer moderno, Auguste Rodin

El padre de la escultura moderna


"El arte es el placer de un espíritu que penetra en la naturaleza y descubre que también ésta tiene alma." - Auguste Rodin

Por Natalia H.Bernal.

París, Francia. Ciudad reflejante del romanticismo, reconocida en todo el mundo por su talento, por su apreciación a lo bello, donde nacieron y residieron incontables artistas que marcaron pautas, arquitectos, poetas, compositores, bailarines, y escultores.

En París, hace 172 años, precisamente nace un escultor, que tendría la capacidad de dejar a toda una sociedad atónita, a un grupo de apreciadores del arte, y que permanecería en nuestro reconocimiento hasta la actualidad. Ese escultor, el primer moderno, Auguste Rodin, evolucionó la tradicional concepción de la escultura, con propios principios fundamentales que cargaría desde el inicio de su vida como artista, hasta el final, principios que resultaron emblema, resultaron característica única en su momento.

Edad del bronce
La corriente impresionista, a la cual pertenece Rodin, (aunque existen ciertas objeciones en esta etiqueta estricta, ya que su escultura funde otros elementos artísticos) se aplicó en diferentes formas de expresión artística, algunas de las más representativas son la música y la pintura. El impresionismo tuvo su auge precisamente en Francia a mitad del siglo XIX. Pintores como Claude Monet, o compositores como Debussy, representaron esta vertiente del arte.

El beso
Dentro de la expresión plástica tridimensional, conocemos a Rodin por su ideología de que, el artista debía ser aquel que escogía desde sus perspectivas y su concepción sensible, el mismo objeto a representar a talla y cincel. Según Rodin, el artista tiene la total y completa capacidad de modificarlo y moldearlo sin horizontes en la imaginación para permitir una transmisión de la imagen distinta al espectador. Cuando observamos una escultura de Rodin, las proporciones humanas pueden parecer ilógicas o alejadas a la naturaleza y la conformación real de la especie, anatómicamente erróneas desde un punto de vista determinante. Rodin buscaba plasmar lo que denota la proporción del ser y cómo cambia respecto a su propia búsqueda de transmitir una sensación, un sentimiento o una emoción como cualquier arte expresivo.

Las puertas del infierno
A partir de su propia concepción e interpretación de la naturaleza, creó obras magníficas de las cuales incontables réplicas se han reproducido, tales como Edad del Bronce (de la cual surge su popularidad, ya que fue foco de críticas fuertes por parte de los artistas en ese tiempo, se creía que debido a su notorio realismo, había sido fundida a partir de un modelo vivo), San Juan Bautista predicando (obra en la cual plasma por medio de su peculiar técnica el movimiento de San Juan Bautista), El pensador (Le Penseur), El beso (Le Baiser), Los burgueses de Calais, el famoso Monumento a Balzac, y por supuesto, su obra más importante y conocida, basada en El Infierno y perteneciente a la Divina Comedia del poeta italiano Dante Alighieri: Las puertas del Infierno.

Los burgueses de Calais


"El pensador" es considerada una de las obras más emblemáticas y representativas de Auguste Rodin.