Años de historia


Donde pasado y presente convergen

Por Karla Trugon.

"¿Qué es la historia? Una sencilla fábula que todos hemos aceptado." Napoleón Bonaparte


Hace un par de días adquirí una antigua máquina de escribir, sí, de esas mecánicas y pesadas que vemos en las películas, mi emoción al saber que la había encontrado en un excelente estado era incontenible, y bueno muchos lectores deben estarse preguntando ¿Qué tiene de maravilloso una vieja máquina de escribir de aproximadamente 50 años?

Como escritora, la emoción de tener una maquina así es difícil de explicar y para los lectores difícil de entender, pues si bien es cierto la modernidad nos ha alcanzado y nos ha dado herramientas que permiten la propagación de nuestros escritos al mundo entero, tenemos un programa que nos ha facilitado la vida a lo grande pues nos corrige faltas de ortografía, nos da a elegir entre cientos de tipografías y lo mejor de todo, podemos tener todas las copias que deseemos con sólo presionar “imprimir”.

Podemos leer libros de 500 páginas en un aparatito que no pesa, es ultra delgado y táctil, pero ¿Dónde queda la emoción de pasar de página, de comprar un bonito separador, de oler las paginas y sentirlas? No me encuentro ni a favor, ni en contra de los famosos “e-books”, pues así como tienes su contras tienen sus pros, pero de algo puedo estar muy segura, he leído libros online y nunca se comparara la emoción que se siente al tener un libro físicamente entre tus manos, los lugares mágicos a los que tu imaginación te puede llevar con sólo un montón de hojas.

Por otra parte, los aparatos electrónicos tienen muchas fallas:  se les termina la batería, se reinician, cansan los ojos, se traban, etc., pero si bien es cierto, tienen sus pros, pues podemos encontrar libros muy antiguos que hemos buscado sin éxito alguno en la librería;  pero por otro lado un libro nunca te fallará, incluso si ocurriera una falla eléctrica, podrás seguir leyendo bajo la luz de una vela, el libro no dispone de otras distracciones como decir “revisaré facebook 5 minutos” o “voy a twittear la siguiente frase”, claro está que si no existirá toda esta modernidad no me estarían leyendo en este momento, así que como conclusión diré que podemos reducir todo este debate a un dicho muy famoso “es una espada de dos filos”.

¿Y a que voy con todo esto? Como antes les mencione hace un par de días compre una Olivetti 44 (muchos no tendrán idea de qué modelo de maquina hablo, pero gracias a la tecnología podemos usar google y conocerla en fotografías), cuando la vi, simplemente me enamore de ella.

Mi inquietud comenzó hace aproximadamente un mes, ya que actualmente me encuentro escribiendo una novela y a pesar de respaldarla en 2 USB, como escritor el peor de tus miedos es perder todo lo que has escrito, porque así es como pasaría, si mi computadora de pronto por alguna extraña razón dejara de funcionar, perdería todo lo que he escrito, ¿y que tal si al mismo tiempo esas 2 USB se dañan y nunca más puedo recuperar mi novela? lectores, deben pensar que como escritor debemos estar conscientes de lo que hemos escrito, al final es de nuestra propia autoría, pero muchas veces tenemos estos ataques de inspiración en los que simplemente escribimos, nuestra mente no procesa, tecleamos sin parar y es ahí donde encontramos el meollo del asunto, si el archivo se daña, no hay forma de recuperarlo, en cambio si lo tuviéramos físicamente, las posibilidades de perderlo son casi nulas. Es por eso que decidí que quería sentir la experiencia de escribir a la antigua, sin distractores, sólo una maquina con teclas, un carrete de tinta y hojas, ¡ni siquiera tiene corrector!, esto mejorará en gran manera mi concentración, mi ortografía, pues aquí no tendré un programa que subraya en rojo las palabras a las que les falta un acento y sobretodo sentiré la emoción de tener el manuscrito original.

Me maravillo más el pensar en dónde estuvo esa máquina antes de llegar a mis manos, qué cosas escribió, ¿algún libro famoso? ¿Cartas de amor? ¿Una lista de sueños? ¡Es una maquina de 50 años! Y espero me acompañe a mi por otros tantos más, y aunque quizás nunca descubriré su origen verdadero, me deleito con imaginar todas las posibles historias que vivió.


Al final, sólo puedo decir que la tecnología nos ha traído grandes avances en muchas áreas y esta es una de las mas beneficiadas, y que sin duda de no existir, la posibilidad de que muchos autores jóvenes nos diéramos a conocer por la red expresando nuestras ideas, sería nula, pero no olvidemos las raíces de todo esto, todo lo que viene detrás, pues para llegar a este punto hemos tenido que recorrer un largo camino que converge en la culminación de muchos años de historia.

Los coleccionistas entienden y ven el trasfondo de todos esos aparatos que vemos como viejos e inservibles y extraen de ellos la historia que llevan encerrada con el pasar de los años. Otorguémosles un poco mas de mérito a todas estas piezas que tenemos guardadas o usamos para un fin para que el no fueron creadas, apreciemos la historia que nos susurran  y deleitémonos con la duda ¿Dónde estuvo antes? ¿Por qué manos paso?.


fotografia: weheartit