Ted


La irrevocable naturaleza del ser estadounidense.

Por Juan Pablo Malkrovi.

No era inesperado que la película de Mc Farlane encerrará en sí misma toda la obra que el autor ha desarrollado a lo largo de su trayectoria profesional. El estilo y la forma de la comedia estadounidense ha definido un género simbólico,  un nuevo estilo de parodia y sátira que se mofa de la fenomenología del ser estadounidense.

Ted es una película que expone sin tabúes la naturaleza del ser estadounidense, una crítica que engloba el falso estado de bienestar de la supuesta "potencia mundial". El largometraje continúa con esta tendencia Hollywodense de  hacer del cine una mera"producción cultural", pero que sin duda alguna le ha funcionado bastante bien a los directores. En cuanto cuestiones técnicas, Ted no aporta nada artístico, así como cualquier película de dicha industria, el producto sólo hace uso de encuadres para darle fluidez a los personajes, movimentos de cámara con poca importancia semántica, actuaciones superficiales y un montaje sencillo sin ninguna yuxtaposición que le den valor "artesanal" al film. La iluminación, high key, es adecuada para el tono afrentoso y vejatorio del relato.







Por otra parte, quizás sí haya elementos "rescatables" dentro de la película, y es que Ted es una obra que nace desde la crítica de un personaje socarrón que se ha vuelto parte de la cultura popular estadounidense. Farlane dibuja la sonrisa irónca e hipócrita del sueño amerciano, con simplicidad epicúrea, el autor logra destrozar con su parodia una realidad que acecha al pueblo norteño, y que retrata de manera precisa la fractura social de las sociedades modernas; pero sin duda alguna, lo más interesante de la obra de Mc Falarne es precisamente el personaje de Ted. No es necesario decir que Ted es un conjunto de símbolos que conforman la verdad del hombre bostoniano, un hombre sin escrúpulos, irresponsable, infantil, pervertido y osado. Ted es una verdad, y no sólo una verdad contextual, sino un reflejo de la naturaleza actual de la raza humana.

La pregunta sería, ¿por qué gastar en una película que se burla de una cultura machista y que cada día se quebranta más y más? la razón es simple, porque desde sus inicios al ser humano siempre le ha parecido divertido burlarse de sí mismo, y en una era en donde la diversión es un privilegio, no resulta tan descabellado el hecho de pagar unos cuantos pesos para burlarse de la irrevocable naturaleza del ser estadounidense.

fotografía: Ted the original movie.