Volver a creer



Por Karla Trugon

"¿Sabe que es lo mejor de los corazones rotos?... Que sólo pueden romperse de verdad una vez, lo demás son rasguños."-Carlos Ruiz Zafón, "El juego del ángel".


Cuando somos jóvenes las emociones parecen ser elevadas al cuadrado, nos enamoramos y podemos hacer locuras impensables, terminamos una relación y el mundo parece un hoyo gris y profundo en el cual caemos sin saber cómo detenernos, soñamos con cosas grandiosas, tenemos estas ganas inmensas de hacer todo a la vez “comerse al mundo” le llaman los adultos, reímos intensamente, salimos de fiesta hasta las 4 a.m. a pesar de saber que un castigo nos espera en casa, deseamos sentir adrenalina. En fin, cada sentimiento bueno y malo toma magnitudes estratosféricas.

Corazón roto ¿Quién no ha estado allí antes? Cuando una relación termina sientes que el mundo entero se ha terminado para ti, quieres comer helado viendo una película que te deprima y te haga recordar los viejos tiempos; hace unos días yo terminé una relación hermosa y tormentosa, al  tiempo de 2 años, y sí, parece muy poco supongo, los lectores que son mayores y ya llevan 30 o 40 años a lado de la misma persona estarán burlándose, pero presionen el botón “forward” de su mente, ¿recuerdas a ese amor que creíste nunca olvidarías? ¿Ese por el cual llorabas de vez en cuando en el momento en el que los recuerdos te invadían?

El amor, es a mi parecer el único sentimiento que es atemporal, nunca pasa de moda, nunca cambia, en los años que lleva la humanidad habitando el mundo, el amor ha sido siempre la fuerza que lo mueve. 

En fin, reflexioné sobre muchas cosas, como hubo cosas buenas las hubo malas, pero sólo pude llegar a la conclusión de que a veces el destino tiene mejores historias escritas y aún somos muy jóvenes para estar 100% seguros de que ella/el es el amor de nuestras vidas, podemos amar intensamente pero esa es nuestra naturaleza como jóvenes conociendo algo nuevo, esa forma nueva de amor, pues no es el amor que tienes por un hermano o por tus papas, tíos, abuelos, primos, etc. Es un amor diferente, que te hace sentir plenamente feliz; en cambio, el amor se transforma cuando se es adulto, es un amor que se convierte en un equilibrio, tiene amabilidad, comprensión, apoyo incondicional, sobre todo se convierte en un compromiso con toque de pasión y locura, aunque más sensato. Nuestro amor de juventud es impulso y deseo sin límites, sin usar la razón, y la diferencia de este y el amor “adulto” es que este se olvida y sana rápidamente, tu vida no está completamente entrelazada con otra persona, no dolerá para siempre, pues siempre llega alguien que sabe como arreglar cuidadosamente cada pieza de tu corazón.

Así que esto va para todos y todas los que están parados en ese lugar, en el que te sientes perdido y abandonado quizás, pues te prometieron estar a tu lado por el resto de tu vida, te prometieron que pasara lo que pasara, siempre te querrían de la misma forma, el humano por naturaleza hace promesas que no puede cumplir, pero en el mundo habemos de todo y estamos los que aún creemos esas promesas, y que al ver como se desintegran nos rompen el corazón y nos dejan en completa desolación, con una profunda desilusión. Sólo hay un camino que seguir y es el tuyo, es el que está marcado con tus logros y sueños, no sigas a alguien que crees amar esperando que se de cuenta que ahí has estado siempre, la plenitud te la darán tus logros, tus triunfos, pues es todo lo que tenemos al final y durante el camino, como una vez leí, nacemos solos y morimos solos, no necesitamos de nadie más para ser felices, tenemos la errónea idea de que ese alguien nos traerá la mejor de las aventuras en esta vida y no es así, la aventura la creamos desde el momento en que decidimos venir a la Tierra, y la alegría que podamos sentir la podemos crear o destruir nosotros mismos, recuérdalo. 

No te precipites si te sientes perdido, siéntate, relájate y reflexiona, y algo te dirá por dónde debes caminar, cierra los ojos y prepárate porque cada día trae consigo un nuevo Sol, y cada amanecer trae consigo madurez y cada experiencia te preparara para que el día que llegue el/la indicado estés listo y puedas entregar tu corazón otra vez sin reservas. Duele y mucho, pero al final no queda más que volver a creer. 

Fotografía: especial