La Meditación Zen

Cómo hacerse dueño de la mente y el cuerpo


“Zen” es la pronunciación japonesa de la palabra china, Chán, que deriva de la palabra sánscrita dhyāna, que se traduce como “meditación” o “estado meditabundo”.    
La Meditación Zen  es el acto de sentarse para poder calmar la mente y el cuerpo, y abrirse a descubrir la naturaleza del ser. Esto significa que al sentarse en diferentes posiciones y cerrar la mente para impedir el paso de pensamientos e imágenes, el ritmo cardiaco COMIENZA A DISMINUIR y la respiración se vuelve superficial, lo cual permite a la persona  pasar a un estado reflexivo de meditación.

El conjunto de la Meditación Zen, la reflexión y contemplación, crea una sinergia que conectan todas las partes del ser, eso es, el cuerpo, la mente y el alma. Cuando se practica este tipo de meditación, la mente se concentra sólo en ese preciso momento, no en el pasado ni EN EL futuro.

¿Cómo se puede aplicar?

  1. La persona debe de pensar en su respiración.
  2. Cuando la inhalación y exhalación es profunda, se puede sentir tranquilidad en el cuerpo.
  3. Al inhalar, se debe de pensar en el cuerpo y cuando se exhala éste se debe de relajar parte por parte, empezando por los hombros.
  4. En este momento se deben relajar todos los músculos que sigan tensos.
  5. Al inhalar, se debe de pensar en el gusto por la vida en general, esa alegría de estar vivo, de respirar, de ver y de escuchar. 
  6. Nuevamente se vuelve a pensar EN la respiración.
  7.  Ahora la persona debe estar sentada, en este momento  es el dueño de su mente y cuerpo.

¿Alguno de los lectores ha probado la meditación?

Fotografía: especial