Raúl Campos

Insanis, un sentimiento surrealista.


El pasado viernes 9 de Marzo, el artista Raúl Campos inauguró en la Galería Metsi (en el centro histórico de la ciudad de Querétaro) su exposición de arte, la cual dispone de 14 obras en las que utiliza diferentes técnicas de dibujo y pintura. Campos aprovecha su capacidad de reflejar las ideas y los sentimientos, en conjunto con el arte visual. El proyecto, "Insanis", es una obra para todas las personas interesadas en la cultura.

El nombre "Insanis" representa para el autor un sentimiento de locura en un mundo surrealista, algo que según el creador expresa,  es exactamente lo que quería transmitir. A sus 19 años, el jóven ha recibido formación en técnicas de dibujo sin el respaldado de una institución, sin embargo,  su maestro, Román Miranda, lo instruye para mejorar la expresión de su talento y sobre todo, lo ayuda en su aspiración de alcanzar el éxito internacional, a través de una formación académica en Europa. 



Como creador, Raúl espera llevar sus expresiones artísticas a la mayor cantidad de personas posibles, y de este modo, cambiar la perspectiva en que la gente ve el arte y su concepción de la sociedad. A su corta edad, dedica la mayor parte del tiempo a dibujar, aunque sea en una pequeña libreta, donde quiera que esté. Sus experiencias y la música son su principal inspiración, bandas que son leyenda como Pink Floyd, el compositor y pianista Ludovico Einaudi, los cantautores, y poetas como Joaquín Sabina o Silvio Rodríguez lo acompañan mientras se empeña en seguir creando.

En su exposición, buscó combinar más de un arte y demostró que no sólo le interesaba dar a conocer sus obras, sino también fundirlas con otras expresiones, (tales como la literatura) con el objetivo de crear un ambiente artístico al por mayor.

El escritor Gerardo Arana, quien también comparte una buena amistad con el artista, compartió las siguientes palabras:

La materia intrigada produce sueños. Los sueños son extraños, son sueños forzados. A fuerza de gravedad inventada los astrales se desprenden. El sueño parece líquido, el mundo substancia. Aparecen nuevos sentidos. La vista fue superada. La voluntad es un sentido operante. El insomnio una fuerza que imanta herrumbre y peces. La imaginación, un órgano de expresión capaz de fabricar objetos dispares. Si la mente enferma el mundo enferma. La conciencia destronada por corceles y motores. Baudelaire enciende una pipa de opio. Brauner inventa una mesa escarabajo. Miró sueña despierto. Varo escribe un poema. Román Miranda separa sus lápices. Raúl Campos reúne sus cuadros. Llama a su orden Insanis. Son inicios del siglo. Es la Nueva España. Hay una guerra civil y surgen los nuevos pintores del mundo.

Nos acercamos a sus cuadros, nos sentimos en el XIX. Retrocedimos 100 años. En la obra de Campos no hay futuro, hay retroceso, ideas retrocediendo al futuro. A años luz, a la vida pulsar, al realismo punk, al cyber imaginismo. Su fabricación conceptual nos fascina, su dominio técnico nos plantea su formación. El muchacho pincel en mano es un photoshop viviente: capaz de gradar, amplificar, desproporcionar y tender redes de malla sobre sus objetos. 
En sus cuadros impera la intromisión y la rebeldía frente a la naturaleza.

La imaginación quedó trastornada, todo se va a la izquierda, al neopasado. Hay ciencia ficción, hay realismo, todo esta absorbido, ha nacido un artista americano. Raúl dibuja. El flujo narrativo es vasto, su capacidad figurativa es enorme. Las cosas que suceden en la obra de Raúl suceden rápido, las ideas están bien templadas. Si ha visto dibujar a Raúl sabrá que el muchacho es capaz de transformar una mujer en pez robot zombi en menos de cinco minutos.
Un punk de dos metros despierta insomne: quiere destruir un piano. Raúl Campos nos invita a su mundo. Un mundo desporporcionado donde conviven fumadores, seres descompuestos, francotiradores y sueños horrendos. Su carrocería es el insomnio, su biomorfia puro surrealismo espeso. La obra de Raúl nos recuerda como funcionan los sueños, los lugares a los que vamos esperando no ser descubiertos.- Gerardo Arana




Este proyecto (el cual llevó dos meses de dedicación al artista), resultó tener el éxito deseado. Por otra parte, Campos también tiene planeado hacer murales o alguna colectiva, todo en función de su aspiración principal: unir al medio artístico, desde escritores hasta bailarines, y difundir una nueva idea sobre la concepción del arte.



fotografía: Eclasis. Raúl Campos