Oreo a cien años de su creación

CIEN AÑOS DE EXISTIR ¿SUERTE O TRABAJO?

El pasado 6 de marzo del 2012, se celebró el centenario de la creación de la famosa galleta Oreo, una de las más conocidas a nivel mundial. El festejo fue de tal magnitud, que incluso en algunas plantas de producción tomaron la decisión de parar las máquinas por una hora.

¿Se imaginan cuanto producto generan en una hora?

La creación de esta galleta se remonta a 1912 en Manhattan, Nueva York, y como muchos productos de nuestros tiempos, Oreo nació como un sueño que se materializó al punto de que al día de hoy, muchos la consideran la galleta más vendida en el mundo. 

El famoso biscocho es comercializado prácticamente en los cinco continentes del orbe. Por citar un ejemplo, la planta que distribuye este producto en Europa elabora 25 mil toneladas al año, únicamente para abastecer el mercado europeo.

Lo interesante es que Oreo tuvo que modificar sus ingredientes para ganarse el corazón de varios países, por ejemplo, en Indonesia la crema se modificó a sabor naranja, en China es de té verde, y en Argentina tiene sabor a dulce de leche y plátano. A pesar de ello, son pocos los que no reconocen una galleta de esta marca y eso no la excluye de ser una de las preferidas del mundo.


Muchos se preguntaran: ¿Que tiene de especial, si es una simple galleta?

Efectivamente, Oreo puede ser  resultado de un visionario que supo darle rumbo a su sueño, o tal vez producto de la suerte, en estos momentos se puede decir (en gran medida) que se mantiene gracias a las técnicas de mercadotecnia.

Particularmente, me inclino por el primer postulado, considero que Oreo es producto de un empresario que supo encaminar sus esfuerzos para poder lograr su sueño; además, la empresa inició como cualquier producto, sin ser conocido y sin tener grandes presupuestos para anunciarse.

Por otra parte,  es claro que hay gente a la que puede gustarle y a quienes puede no gustarle, la cuestión es que si ha sobrevivido tanto años no es más que el resultado del trabajo diario que hacen ahora los dueños y en sus inicios, el fundador.



Algunos datos interesantes que podemos hacer notar son los siguientes:

  • Las primeras galletas Oreo se vendían en Nueva York, en Chelsea Market y costaban tan solo 30 centavos de dólar, lo que viene a reforzar mi postura de que nació como cualquier producto pequeño, sin tener mucho presupuesto más que una simple ganancia para poder cubrir sus gastos de producción.
  • Neil Armstrong, Edwun F. Aldrin y Michel Collins, comieron Oreo durante su estadía en la luna, ¿habrá sido planeado? ¿o por cuestiones de suerte estos personajes famosos de la historia eran de los que les agradaba? Sea cual sea la razón, es un hecho que le ha servido a la compañía para ganar identidad de marca.
  • El 50% de los consumidores realiza la operación de sus famosos comerciales de: “la separas, la saboreas y sumerges”, este dato si viene a colación de la segunda postura: "Su supervivencia es cuestión de mercadotecnia”.
Finalmente, mercadotecnia o no, Oreo es un buen ejemplo para animar a todos aquellos que sueñan con un proyecto. Es verdad que no todos pueden empezar con grandes empresas, pero todo reside en ser constante  y trabajar diario para ir consolidando poco a poco las metas planteadas.

fotografía: CNN  Especial