El cine de Buñuel

Detrás de la mirada del cineasta.

El cine de Luis Buñuel, cineasta nacido en Calanda, España, y posteriormente naturalizado mexicano, es uno de los cines que más controversia han generado socialmente. Un cine que en alguna ocasión y contado por él mismo, le valió el sobrenombre de "El director más cruel del mundo".

Buñuel nació en el seno de una familia con buenos recursos, lo que le permitió vivir una infancia y juventud muy cómoda, aunque en realidad este artículo no tiene la finalidad de contar la vida y obra de tan afamado cineasta, porque de ser así copiaría el texto de cualquier otro sitio que la tuviera y lo escribiría sin problema alguno en este espacio.

Lo que busco con este escrito es dar a conocer un poco de la genialidad de este personaje. Como es de esperarse existen personas que lo odian, tantas como las que lo adoran y otras del montón que simplemente repiten lo que escuchan.

Me atrevo a decir que Buñuel fue de los cineastas más grandes que se han visto en el mundo, con una sensibilidad que lo caracteriza en cada una de sus películas. Como lo dio a conocer en su libro "Mi Último Suspiro" (no escrito por él sino por su amigo Jean-Cleaude Carriére, tras largas pláticas), Buñuel nunca utilizó enormes cantidades de dinero para crear sus obras, simplemente hacía uso de lo que la causalidad le regalaba, motivo que nunca le arrebató la dedicación y la perseverancia para hacer de su trabajo algo increíble. No tengo el placer de decir que he visto todas las películas que realizó como director, sin embargo, sí puedo asegurar que todas las que he visto me han parecido exquisitas.

Es importante saber que fueron mínimas las películas en las que se utilizó un guión original, ya que la mayoría fue inspirada en novelas escritas; tal y como Buñuel lo dijo "Yo nunca he sido hombre de pluma", el cineasta siempre utilizaba guionistas que le ayudaran a plasmar sus ideas sobre el papel. Y aunque se le dificultaba expresarse en papel y pluma, Buñuel era un personaje que leía mucho, un intelectual que vivía satisfecho con lo que tenía y que apreciaba todo aquello que poseía.

Amante del licor y del tabaco (como mencioné anteriormente siempre satisfecho con lo que hacía), si hay algo que aprender de Luis, es el gusto por las pequeñas cosas, el placer de disfrutar lo que se tiene y no desgastarse en lamentos por lo que no se posee. Su filosofía se reduce a vivir haciendo lo que se quiere con un objetivo en mente, finalidad que por ejemplo, él buscaba desde que se encontraba en el movimiento de los surrealistas. Pero sobre todo, el pensamiento de Buñuel se enfoca en buscar un cambio en el mundo, ¿por qué todo tiene que ir en esta línea si puede saltar a esta otra?

Lamentablemente la sociedad se ve obligada a ser cuadrada y es por dicha razón por la cual sus películas eran censuradas o prohibidas. Irónicamente, existen películas peores en la actualidad que deberían ser destruidas. 

Buñuel era un genio, no cabe duda, basta con ver su colección para darse cuenta de que en cada escena se presenta un mensaje profundo, algo que tristemente los cineastas de hoy no son capaces de representar. La gente ya no busca entender una película, sólo quiere que no le aburra mientras la mira.


Fotografía: especial