Artistas extraordinarios


El príncipe


"José José, sin duda fue la mejor voz del siglo XX"

Por Estarriol


Nació el 17 de Febrero del 1948, su verdadero nombre es José Rómulo Sosa Ortiz. Hijo de prodigiosos músicos, José Sosa Esquivel, un reconocido cantante de opera, y Margarita Ortiz, concertista de piano.

José José, es considerado uno de los artistas más destacados de América Latina y el mundo, inclusive es aclamado como el ícono de la canción romántica contemporánea. Su voz se caracterizaba por ser potente, dotada de un amplio espectro tonal; además, el cantante poseía la capacidad de controlar su respiración tanto en notas bajas como altas. Se dice que la voz del artista se movía entre el tenor ligero y el barítono con un estilo operístico y lírico.

José Rómulo, inició su carrera tocando la guitarra, el bajo y como cantante de serenatas. Años más tarde forma un grupo de Jazz y Bossa llamado: "Trío los peg", en el cual, el artista se desenvolvió como contrabajista y primera voz. José José empezó a tener mucho éxito como solista, por muchos años cantó en bares y cafés famosos de la Ciudad de México, sin embargo, fue hasta 1970 que el artista sorprende al mundo con su interpretación de: "El triste", en el II Festival de la Canción Latina. A pesar de su sublime interpretación, el príncipe no resulta ganador del primer lugar, sino del tercero; con todo José se vuelve noticia en Israel, Rusia y Japón. 

Desde ese momento, el artista decide nombrarse a sí mismo como José José, el primero por su nombre y el segundo como una muestra de honor a su padre quien muere a causa del alcoholismo. 

Su primeros éxitos y su primera caída

Durante la decada de los setentas, José José se vuelve famoso con temas como: ViveHasta que vuelvas, La nave del olvido, Es que te quiero y El príncipe, por este último tema y por el impacto que tuvo en el público, José José es bautizado como "El príncipe de la canción", ganando así su primer disco de Oro en Los Ángeles, California.

En 1971 tiene su primera crisis alcohólica, gracias a su madre Margarita, quien lo inscribe en el centro de adicciones, el príncipe de la canción retoma su carrera artística. En esta etapa encontramos temas como: Buscando una sonrisaDe pueblo en pueblo y Cuándo tú me quieras.



El José José que todos conocieron (Los años 80´s).

Para entonces, José José ya era un ídolo en Estados Unidos, Centro América y Sudamérica. El príncipe de la canción se vuelve amigo de famosos cantantes como Frank Sinatra, Paul Anka, Julio Iglesias, Roberto Cantoral (quien fue su compositor en casi toda su carrera artística), Vicente Fernández  y Juan Gabriel. El cantante mexicano obtiene una estrella de la fama en Hollywood, junto con la proclamación del día día José José en:

• New York, New York
• Chicago, Illinois
• Miami, Florida
• Miami Beach, Florida
• Hialeah, Florida
• Sweetwater, Florida
• Houston, Texas
• San Antonio, Texas
• Laredo, Texas
• Los Angeles, California
• Sacramento, California
• Las Vegas, Nevada
• New Jersey, New Jersey 

En esta época, José Rómulo llega a su máximo esplendor con temas como: Gavilán o PalomaEl amar y el QuererBuenos Días amorVolcánAmor AmorMi vida, Gracias, Lo que no fue no será y Lo pasado pasado (compuesto por Juan Gabriel).



Decaimiento: Pérdida de su voz (1990-2000)

Debido a su alcoholismo y sus malos hábitos, José José empieza a perder potencia, inteligibilidad y rango tonal en su voz. Al principio su tesitura empieza a volverse ligeramente gangosa y áspera, aun en este estado y pasando el peor momento de su vida, José José graba 40 y 20, un disco que según el mismo artista es un testamento de muerte. En seguida de la grabación de este álbum, José José desaparece por un largo tiempo hasta que finalmente es descubierto su paradero: un taxi en un colonia popular de México.

Después de años de recuperación en un centro especializado de adicciones, en Miami, José José regresa a los medios con su voz destrozada, los pulmones débiles y el cuerpo cansado. 

El príncipe de hoy.


Actualmente vive en Miami con su esposa e hija, ambas con el nombre Sara. Humilde y con el alma fuerte, el príncipe de la canción se ha vuelto una representación del arrepentimiento, una prueba viva e inspiradora que nos muestra la fortaleza de la naturaleza humana.

No importa las dificultades y el tiempo, José José siempre será el príncipe de la canción, un gran ser humano, un virtuoso y sobre todo: un artista extraordinario.