Andares cotidianos

Dichos muy bien dichos



¡Estás en la inmortalidad del cangrejo! ¡Me tenías con el Jesús en la boca! ¡A ver si no te las ves negras!

Todos hemos escuchado estos dichos, estas frases que esconden el poder de la sabiduría de los ancianos y que han ido "de boca en boca", es decir, generación tras generación.

Los dichos nos orientan, nos dan fuerza en esos momentos difíciles; pero sobre todo, nos recuerdan que siempre tendremos a un viejecita con lentes dentro de nuestros corazones, diciéndonos los que está mal o lo que debemos hacer. Sin duda, los dichos han plasmado en un cuadro la esencia de la cultura de los pueblos, se han vuelto una característica inherente de las civilizaciones, y han conformado parte del patrimonio del mundo. Pero,¿de dónde vienen los dichos?

Los dichos son frases hechas que dan a expresar algo en un sentido metafórico; es decir, su interpretación no se realiza da manera literal. Los dichos regularmente aluden a situaciones comunes y de manera alegórica esconden una moraleja. Su origen se remonta a eventos del pasado o tradiciones antiguas, normalmente son mencionados dentro de un contexto específico.


Desde chico tuve cierta fascinación por los dichos que tanto decía mi abuelita, la verdad "me las vi negras" en encontrar el origen de los que más me llamaban la atención
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La voz de las abuelas, el origen de algunos dichos.


¡Estás dormido en tus laureles!
En Roma, cuando se coronaba a un general, pretor o cónsul, como símbolo de gloria se le colocaban guirnaldas de laureles. Sin embargo, estos debían agachar levemente su cabeza, por lo que daba la impresión de que descansaban sobre los laureles de la gloria.

¡Salvado por un pelito!

Los marineros solían dejarse el pelo largo, ya que gracias a este podían ser rescatados en el agua. Literalmente eran salvados por su propio pelo, pues le servía como un medio de agarre o como una cuerda por la cual los podían ser sujetados.

¡
Me lo contó un pajarito!

En la antigua Grecia, se tenía la creencia de que los pájaros, al ser dueños del vuelo, poseían asombrosas cualidades de percepción. Inclusve fueron asociados al esoterismo y vistos como un medio para conocer el futuro. De aquí viene que el dicho "me lo contó un pajarito" signifique que nos enteramos de algo de manera misteriosa.

¡Tirar la casa por la ventana!

En el siglo XIX, cuando alguien ganaba la Lotería Nacional de España, se le invitaba a los amigos del ganador a visitar su casa y arrojar sus pertenencias por la ventana, esto como simbolismo de la nueva vida.

¡Por h o por b!
Las letras h y b son las que más problemas traen a los niños durante su etapa estudiantil. Es muy normal que al escribir los niños fallen en las palabras que llevan una h o una b. De aqui viene esta expresión que quiere decir que de cualquier modo dio lo mismo.


¡No sé ni jota!
La J es la letra más chica en el alfabeto hebreo. "No saber ni J" significa no saber nada.


Vérselas negras.

Las elecciones gubernamentales en la Grecia antigua, se llevaban acabo mediante un elaborado sistema que consitía en que los ciudadanos introdujeran la mano en una bolsa y sacaran de ella un pedazo de madera. La mayoría de los pedazos eran negros, mientras que algunos, los que representaban ser elegido, eran blancos.

¡Hay que empezar con el pie derecho!
En los rituales paganos, al subir al altar, era un símbolo de buen augurio dar el primer paso con el pie derecho.


¡Poner las manos en el fuego!
En la antigua Alemania una de las formas más comunes de ver si una persona estaba mintiendo, era ponerle un fierro caliente en sus manos, si la persona salía corriendo significaba que mentía. ¡Vaya detector de mentiras!


¡Se te caerá la mano!
Una de las reglas del código Hammurabi, decía que a cualquier persona que osara intentar golpear a sus padres, le sería amputado dicho miembro; es decir, la mano con la que intentaran hacerlo.