Revoluciones modernas

La nueva era digital.


"Quizás la velocidad con la que ocurren los hechos en el mundo de hoy ha obligado a que se haga más un periodismo de registro, a que los reporteros se limiten a contar lo que sucede y a que dejen de lado la investigación y el análisis que exige la labor periodística, en virtud del cumplimiento de la función propia de los medios masivos de orientar a la opinión pública." - (Diego Sánchez, Febrero del 2010)

El mundo ha sido testigo de mucho cambios, cambios los cuales empezaron con una idea o un sueño. Pensamientos que revolucionaron el planeta y la forma en que lo percibimos. ¿Pero qué es una revolución? ¿Qué es lo que hace una idea, un invento, o un movimiento social revolucionar el mundo?

Según los historiadores, fueron cuatro eventos en la historia de la humanidad los cuales revolucionaron el mundo: el nacimiento de Cristo, la revolución francesa, la revolución industrial, y la invención de la internet. ¿Cómo lo hicieron?

Para comprender porque estos eventos revolucionaron el mundo, es importante definir , qué es una revolución. Conforme al diccionario de la Real Academia Española, una revolución es un cambio rápido y profundo en cualquier cosa; sin embargo, una revolución es un concepto que va más allá de eso. Una revolución es un cambio que trasciende desde su inicio hasta el final, y que modifica la forma de vida de la sociedad, así como su ideología, sistema político,  modos de producción y formas de expresión. Una revolución hace que las personas de un sociedad adquieran nuevas costumbres que se integran como parte de su cultura, y que hacen que la vida se divida en dos momentos “post-revolución” y “pre-revolución”.

Como ejemplo tenemos el nacimiento de Cristo, un hombre, que como personaje histórico modificó la ideología del mundo occidental, fundó una nueva religión y sus palabras fueron la base de una moral que sigue presente hasta nuestros días. Y a pesar de que seamos o no creyentes, su existencia fue tan importante que el mundo dividió su calendario en “Antes de Cristo” y “Después de Cristo”. Otro claro ejemplo, es la revolución Industrial, comprendido entre la segunda mitad del siglo XVIII y principios del XIX. En este periodo es cuando se da el cambio de la producción artesanal y manufacturera, por la producción industrial.  Gracias a esta revolución se realizaron grandes inventos como el ferrocarril, el telégrafo, la máquina de escribir entre otros. Como consecuencia la comunicación se volvió más efectiva, los medios de transporte más eficientes y la producción más rápida. Se revolucionó todo el mundo como lo conocemos,  se consolidó el capitalismo y surgieron nuevas formas de gobierno, y sus cambios se viven hasta nuestros tiempos, pues hoy en día es muy fácil encender el televisor y estar al tanto de lo que pasa en el mundo. ¿Pero qué pasa ahora? ¿Que inventos de nuestra época han o están revolucionando el mundo?

En la actualidad es muy fácil navegar por el internet e investigar la tarea, ver videos sobre los últimos conciertos, descargar música y realizar compras mediante medios electrónicos. ¿Cómo sería la vida sin estas comodidades?

Antiguamente, pensar que se podía tener toda una biblioteca musical en la palma de nuestra mano, era imposible. Pensar que existirían medios de comunicación más efectivos que el mismo teléfono, era algo del “futuro”, algo que sólo sucedería cuando el ser humano viviera en plataformas espaciales. Pero la verdad es, que  la tecnología ya ha modificado nuestras formas de vida, e inclusive ha actualizado nuestras interpretantes; nuestro lenguaje, de tal modo que nos hemos vistos en la necesidad de inventar nuevos términos como, blogging, microblogging, e-mail, redes sociales y demás; es decir, nuestra barrera semiótica se ha ampliado para poder traducir sígnicamente estos nuevos términos, símbolos que pueden ser identificados mediante un procesos de semiósis, y ya no como un símbolo filtrado o traducido de una semiósfera a otra.

Pero no solamente se ha modificado nuestra forma de expresarnos, si no la forma en que nos comunicamos. Enviar cartas o fax, fue sustituido por enviar correos electrónicos o inbox en Facebook.  Inclusive los celulares ya fueron víctima de esta revolución digital, hemos visto como desde sus inicios han ido evolucionando; de tal manera, que en esta nueva era, tener un celular sin un display a color, conexión Wii-fi, o cámara, ya no es un celular, sino un artículo ineficiente. Lingüísticamente celular deja de ser celular, para adquirir un nuevo significado, un representamen actualizado que nuestros interpretantes visualizan como "BlackBerry" o "iPhone".  Debido a esto, el ser humano se ha visto en la necesidad de adentrarse en este nuevo sistema. Los medios de comunicación masiva también han tenido que actualizarse; el periodismo, por ejemplo, está en un proceso de cambio, pues los formatos no digitales en esta era se han vuelto obsoletos, rudimentos de lo que hoy en día llamamos periodismo digital.

De acuerdo a un artículo publicado por la OCD (observatorio de Comunicaciones Digitales)  " Lejos de ser una nueva forma de hacer periodismo, el periodismo digital no es otra cosa que el retorno a la génesis del periodismo, a la práctica más integral y responsable...[](OCD 2010)

Esto quiere decir que el periodismo digital no sólo tiene el objetivo de comunicar a través de plataformas virtuales, sino también contextualizar el contenido, informar desde otro punto de vista, complementar la información; es decir, con el periodismo digital esa típica concepción autoral de un emisor que se expresa para un receptor, se renueva por el concepto de "unir voces",  y de aquí surge el termino de "construcción colectiva" y el ya famoso "digital-story telling".

El debate: ¿Qué pasará con la información, si ahora se percibe y se conceptualiza como un sistema simbiótico, en el cual el autor no comparte sino que aporta, y el público no lee, transforma, conceptualiza e interpreta?  Realmente estaremos revolucionando el mundo a tal grado en que la historia sea dividida de nuevo como "antes de Facebook"-"después de Facebook". ¿Qué pasará con el futuro de la comunicación? ¿Cómo nos verán nuestros descendientes, las futuras generaciones? Pero lo más importante de todo. ¿Cómo estamos construyendo nuestro legado?